La diabetes es una enfermedad crónica que afecta a un total del 14% de la población española (1). Tal y como observamos respecto a otros años, el parámetro sigue creciendo en valores mínimos y debemos parar a preguntarnos: ¿qué aspectos podemos tratar para mejorar estos parámetros que continúan al alza?

Uno de los puntos iniciales a tener en cuenta es llevar una vida saludable, esto incluye comer de forma sana, realizar actividad física regular y descansar de forma óptima.

El omega 3 es un nutriente indispensable para llevar un estilo de vida saludable. Este ácido graso lo encontramos en alimentos como el pescado azul, los frutos secos y algunas variedades de aceites vegetales. Además, se ha observado que se trata de un nutriente esencial para el óptimo funcionamiento de las células, y que éste mejora la sensibilidad a la insulina.

Nuestro organismo no produce omega 3 por sí mismo, por este motivo, es necesario introducir en nuestra dieta este nutriente de forma externa, bien sea en alimentos ricos en este ácido graso, o bien, en forma de complemento alimenticio.

Por otra parte, tenemos el zinc y el cromo, unos minerales con múltiples funciones a nivel corporal que destacan por contribuir al metabolismo normal de los carbohidratos y al mantenimiento de la glucosa sanguínea en niveles normales. Ambos presentes en diferentes alimentos, tanto de origen animal como de origen vegetal, ya sean carnes, huevos, chocolate, semillas de calabaza o cacahuetes entre otros. En el caso del zinc, algunos estudios denotan que podría ayudar en el control de la glucemia sanguínea en pacientes diabéticos.

En cualquier caso debemos recordar que los complementos alimenticios son una opción adicional para cubrir nuestras necesidades nutricionales.

Referencias:
Revista Soluciones para la diabetes – solucionesparaladiabetes.com