De lo temores mas grandes que nos podemos enfrentar, por lo menos al inicio de nuestra diabetes, es el “pinchazo”. Si estas en tu debut o apenas comienzas a conocer la diabetes seguro te preguntaras ¿a que no referimos con el “pinchazo”?.

Las personas con diabetes necesitamos realizarnos mediciones de glucosa en sangre para conocer el estado en el que se encuentran, y de esta forma evitar posibles complicaciones derivadas de unos valores que estén por encima o por debajo de lo recomendado.

Normalmente esto lo hacemos a través del Glucometro, Para ello, necesitamos hacer un pinchazo en el dedo para obtener una pequeña gota de sangre que el glucómetro analizará y que nos indicará nuestra glucemia, que es el nivel de glucosa en sangre.

Hoy en día, la tecnología a evolucionado a pasos agigantados y muy de la mano también lo ha hecho la medicina, entonces te preguntaras ¿no hay una forma de evitar el “pinchazo”?, Con este fin, se han desarrollado sistemas de medición de glucosa que no necesitan pinchazos ni muestras de sangre para informarnos de nuestra glucemia. Pero antes debemos entrar en algunos detalles para que lo puedas comprender.

¿Cómo funciona la medición de glucosa sin pinchazos?

Primero es que puedas comprender que a forma mas habitual de medir nuestra glucosa en sangre es en la que lavamos la manos, introducimos la tira reactiva al glúcometro, realizamos la punción, ponemos la gotita de sangre en la tira y en segundos el resultado.

Este sistema se ha mostrado mucho más fiable que el análisis de glucosa en orina debido a que este último requiere de una serie de condiciones más estrictas para que los resultados se consideren fiables, pero implica (sobre todo en la diabetes tipo 1 ser muy constante y realizar varias mediciones al día.

Desde hace unos años disponemos de unos dispositivos, unos sensores que consisten en una pequeña aguja que se inserta debajo de la piel y que mide la glucosa en el líquido intersticial que rodea a los tejidos.  El nivel de glucosa del líquido intersticial guarda una buena correlación con el de la sangre, aunque con un desfase de unos minutos. Estos dispositivos nos permiten medir la glucosa cada pocos minutos y durante varios días (habitualmente entre 6 días y dos semanas). En los últimos tiempos la fiabilidad ha mejorado notablemente, aunque sin llegar a alcanzar la precisión de las determinaciones en la sangre.

Una medición realizada a través de este sistema no siempre obtendrá datos que coincidan con los obtenidos mediante un análisis en sangre. Esto no significa que los datos obtenidos sean erróneos, sino que hay que tener en cuenta que estamos midiendo la glucosa en dos fluidos diferentes, en sangre y en líquido intersticial.

Tipos de monitorización continua

Los dos tipos de medición de glucosa más actuales se pueden dividir en los sistemas de monitorización continua y los sistemas de monitorización flash. En los continuos podemos ver en todo momento el valor de glucosa en la pantalla del receptor. En los flash deberemos de escanear (acercar el lector al sensor) para poder ver el valor de glucosa. Por tanto, ambos sistemas se caracterizan por ofrecer información de manera constante (con unos períodos de actualización de entre 1 y 5 minutos aprox.) y para esto, utilizan un método diferente de análisis que explicaremos a continuación.

Los sistemas de monitorización continua miden la glucosa que se encuentra en los tejidos: la glucosa intersticial. Por eso, al no realizar el análisis en sangre, no es necesario realizar el “pinchazo” para obtener el valor de glucosa.

¿Qué ventajas ofrece respecto a otros sistemas?

Uno de los aspectos que hace que este tipo de sistemas de monitorización sean tan interesantes, es que nos ofrecen información sobre tendencias y no solo sobre la situación actual de nuestra glucemia. Al realizar mediciones cada pocos minutos, es muy sencillo comprobar si nuestro nivel de glucosa está subiendo o bajando. Esta información es muy útil a la hora de mejorar el control de la diabetes ya que nos ayuda en la toma de decisiones, pudiendo llegar a evitar posibles hiper o hipoglucemias.

Otro aspecto a destacar, es la posibilidad que ofrecen algunos dispositivos de programar alarmas en función del resultado de una medición o una tendencia determinada. Al llegar a un límite, que podemos establecer nosotros, el dispositivo nos avisaría si estamos muy altos o muy bajos. Esto es especialmente útil para evitar las temidas hipoglucemias nocturnas, haciendo uso de las alarmas predictivas, que nos avisan con antelación a la llegada a un episodio de hiper o hipoglucemia, y que facilitan por ejemplo la labor de aquellos padres cuyos pequeños conviven con la diabetes y proporcionarles un poco más de tranquilidad.

Referencias:
Revista Soluciones para la diabetes – solucionesparaladiabetes.com
Fundación para la Diabetes Novo Nordisk – fundacióndiabetes.org
A. Menarini Diagnostics – Monitorización continua de glucosa