Aceptar nuestra diabetes incluye aceptar los retos de “día a día”, entre ellos controlar los picos de glucosa después de cada comida posiblemente es uno que como padres de pequeños guerreros o como personas con diabetes nos causa mucho estrés y mucha angustia.

Nos apegamos a las indicaciones de nuestros médicos, contamos los carbohidratos, aplicamos insulina, pero aun así la incertidumbre de los picos es latente. ¿Como hacer para evitar estos picos? A ciencia cierta no hay una forma segura de evitarlos, pero si podemos poner énfasis en 4 elementos que sin duda ayudaran mucho, y te darán un patrón a seguir para evitar con mayor seguridad estos picos.

1. EL TIEMPO

Estudios realizados por expertos, como también experiencias pasadas nos ha enseñado a enviar la dosis de insulina unos 15 a 20 minutos antes de comenzar a comer (diabetes tipo 1), de esta manera le damos tiempo a la insulina para que comience a hacer su trabajo, como también hemos aprendido a que debemos medir nuestra glucosa antes de comenzar a comer.

Esto nos ayudo mucho, como el “Sugar Surfing” del Dr. Ponder que nos ilustra como “deslizarnos” a través de las olas o picos de la glucosa, o saber identificar a que la tendencia de la glucosa comience a bajar (con la ayuda de un medidor continuo de glucosa) para comenzar a comer.

Lograr identificar el tiempo idóneo para ingerir nuestras comidas es indispensable para un mejor control de nuestra glucosa, principalmente en la diabetes tipo 1 que debemos inyectarnos nuestra dosis correspondiente de insulina minutos antes. Sin duda, no siempre sera posible esto, en muchas ocasiones lo olvidaremos, pero cuando lo hacemos, los resultados siempre serán favorables.

2. PROPORCIÓN INSULINA – CARBOHIDRATOS

Otro de los elementos a tomar en cuenta, claro muy orientado a la diabetes tipo 1, es recordar que nosotros nos convertimos en nuestro propio páncreas, debemos actuar y pensar como nuestro páncreas. Con esto nos referimos a identificar la proporción de insulina correcta en base a la cantidad de carbohidratos que estamos ingiriendo.

Por ejemplo, si la proporción de insulina a carbohidratos no es la correcta, podemos tener hipoglucemia o hiperglucemia luego de las comidas. Con ayuda de nuestros médico, con el conteo de carbohidratos (que lo miramos a profundidad en el siguiente punto), podemos hacerlas de páncreas y hacemos todo lo posible por imitar su trabajo pero nuestras herramientas aún son limitadas.

3. CONTEO DE CARBOHIDRATOS

El conteo de carbohidratos es FUNDAMENTAL, pues aunque la proporción de insulina a carbohidratos sea la correcta, también pudiéramos tener hipoglucemia o hiperglucemia luego de las comidas si enviamos insulina de más o de menos. Puede ser muy tedioso o pensar que nos consume mucho tiempo, pero el conteo de carbohidratos es un arte que tenemos que dominar y tratar de perfeccionar.

De igual manera vamos aprendiendo que,  aunque utilicemos las etiquetas con información nutrimental para hacer los cálculos del conteo de carbohidratos, es posible que tengamos que hacer ajustes a las dosis de insulina. Por ejemplo, tal vez la etiqueta nutricional de una rebanada de pan diga contener 12 gramos de carbohidratos, pero has notado que con ese conteo no logras alcanzar los rangos deseados postprandiales (luego de los alimentos), así que la próxima vez que comes esa misma rebanada de pan, en vez de enviar una dosis de insulina para cubir 12 gramos de carbohidratos que indica la etiqueta nutricional utilizas una dosis de insulina como si la misma rebanara tuviera 15 gramos de carbohidratos.

4. EL TIPO DE ALIMENTO

Es importante también conocer el tipo de alimento que estamos ingiriendo y cómo afecta la glucosa. Con el paso del tiempo logramos identificar el efecto que tienen los alimentos en la glucosa en personas con diabetes. Por ejemplo, si sabemos que tal vez las papas provocan una elevación rápida de la glucosa, es muy recomendable hacer lo que especificamos arriba. Primero la dosis de insulina y esperamos hasta que veamos que la glucosa comienza a bajar. Es casi como si estuviéramos jugando un juego de balanceo, en el cual observamos y actuamos.

Manejar la diabetes es un arte que conlleva mucho ensayo-error. Requiere mucha observación,  paciencia, anotaciones, resilencia y sobretodo perseverancia. Si fallas una, dos o tres veces, no importa; sigue intentado.

Referencias:
Beyond Type 1 – es.beyondtype1.org / Publicado por Mila Ferrer