La alimentación o mejor dicho la nutrición de las personas con diabetes es y siempre sera un tema lleno de dudas, incertidumbres, miedos, errores y mitos. La nutrición juega un papel fundamental en el control y auto-cuidado de la diabetes y por ello asistir regularmente a donde un nutricionista, como también educarse sobre el tema es de suma importancia para todos los que hoy convivimos con la diabetes.

Dentro de este tema, existe un tipo de alimento que tiene bastantes variantes y que a menudo nos hace dudar sobre si es apropiado para las personas con diabetes o no: el chocolate. Y esto ocurre porque en función del tipo de chocolate que consumamos nos aportará más o menos beneficios y es más o menos recomendable.

¿Es bueno el chocolate si tengo diabetes?

Depende. Como decíamos, existen muchos tipos de chocolate y no comparten propiedades, por lo que es importante conocer las diferencias y qué nos aporta cada uno. Dentro de la familia del chocolate, podemos encontrar:

  • Chocolate negro
  • Chocolate con leche
  • Chocolate blanco
  • Chocolate con cereales o frutos secos
  • Chocolate con frutas

De todos ellos, el que menos nivel de azúcar tiene es el chocolate negro. Para que tenga esta consideración, ha de tener mínimo un 43% de cacao (lo que es bastante bajo para los amantes del chocolate negro).

Esto implica que a medida que aumentamos el porcentaje de cacao, se reduce el nivel de azúcar y grasa pero aumenta el sabor amargo.

La Diabetes UK. asegura que los beneficios del consumo de chocolate puede existir pero a fecha de hoy nunca serían mayores que los perjuicios que puede ocasionar. El exceso de grasa, azúcar y calorías no juegan en favor del metabolismo de un paciente con diabetes, y además pone un ejemplo. En 45 gramos de chocolate, hay 250 calorías, 15 gramos de grasa saturada y 9 gramos de grasa. La factura es demasiado elevada para componer una dieta a base de las propiedades del cacao.

Si te gusta el chocolate y de vez en cuando te gusta darte un capricho, el chocolate negro sería una buena opción. Como opción «dulce» tras una comida es mejor que otras posibilidades con azúcares añadidos o mucho menos saludables.

Hay que tener en cuenta que lo mejor es consultar con nuestro profesional médico en caso de dudas o de querer introducir nuevos elementos en nuestra dieta, como siempre decimos. Solo ellos podrán ajustar nuestra dieta y podrán aconsejarnos de forma mucho más personal según nuestras necesidades.

Referencias:
Revista Soluciones para la diabetes – solucionesparaladiabetes.com
Canal Diabetes – canaldiabetes.com

US National Library of Medicine National Institutes of Health – ncbi.nlm.nih.gov